La Granada como inspiración creativa


En este caso, vamos a explicar como nos hemos inspirado en la granada para crear un plato el cual fue presentado al concurso de cocina creativa que realiza la DO Granada Mollar de Elche, para promover y promocionar este fantástico producto que nos da nuestra tierra.

En este caso explicaremos todo el proceso creativo por el cuál llegamos a nuestro plato final.

Como planteamiento tenía dos premisas que debían cumplirse en el desarrollo del plato:

  1. Que la granada Mollar fuera la protagonista principal del plato (más del 50% de todo el conjunto fuera granada)

  2. Que el desarrollo y el plato aporten y transmitan un valor más allá del gastronómico, donde la gente conozca un poco más este fantastico producto.

Teniendo estas premisas empecé a buscar inspiración en la granada. "Punica Granatum" es el nombre proveniente del latín, una fruta de la cual hay conocimiento de su cultivo desde hace más de 5000 años, en la parte occidental de Asia y en el norte de África. Su cultivo estaba muy arraigado a la religión y al simbolismo de esta fruta. La granada posee diferentes significados según las diferentes religiones y tradiciones de cada población, aunque mantienen muchas similitudes. La granada simboliza el sol, la vida y la sangre, su gran número de semillas la convierten en representación de la fertilidad.


Se dice que los primeros en manifestar su veneración por estas frutas fueron los sacerdotes egipcios, que las utilizaban en sus liturgias de iniciación y en sus escuelas esotéricas, manteniendo en secreto el simbolismo sagrado. Los Masones la adoptaron como el símbolo de la abundancia, por su fruto abultado y repleto de semillas. En la mitología clásica, encontramos el mito de Perséfone en los Misterios de Eleusis, basados en una leyenda en torno a Deméter y su hija Perséfone, también llamada Core ("la Muchacha"), quién fue secuestrada por Hades, el dios de la muerte y el inframundo. Perséfone que sin saberlo, contrajo matrimonio con Hades al comer seis granos de granada. En esta leyenda la granada representa el casamiento, la fertilidad, la fecundidad y funciona como una verdadera amalgama afectiva creadora de lazos indisolubles. Actúa como un puente entre la luz y las tinieblas; el bien y el mal, la sabiduría y la ignorancia, la vida y la muerte.


El fruto tiene dos cámaras en su interior. Las dos Cámaras del fruto: representan lo justo y lo perfecto; la Tolerancia y la Virtud, los dos egos humanos, el interior o psíquico y el exterior o Antrópico.

Hades da unos granos de granada a Perséfone para asegurarse el regreso de ésta al hogar del esposo, el rey del mundo subterráneo y Señor de los tesoros y las riquezas ocultos. En este mito la granada aparece asociada tanto al amor como a la muerte. De ahí que la granada sea un fruto tradicionalmente ligado, por un lado, a los ritos matrimoniales y por otro a los ritos funerarios de algunos pueblos del Mediterráneo antiguo

Hera, quien se convirtió en Juno para los romanos, representa el aspecto de la diosa que inspira a los héroes (recordemos que Heracles debe su nombre a la diosa), pero siendo la esposa legítima de Zeus es también la que defiende el orden que se estructura a partir de la indisolubilidad de la pareja divina. La Tierra no tiene más esposo que el Cielo, esta es la primera idea fundamental que expresa Hera. El resto de relaciones no pueden ser más que incestos contra natura y romances nacidos de pasiones pasajeras. Ellos, Cielo y Tierra, conforman la unidad matrimonial por excelencia.


Como podemos observar su simbolismo ha estado muy presente en numerosas culturas, y un ejemplo muy significativo es que la granada tiene 613 granos, un numero primo y muy representativo, tanto que en el judaísmo existen 613 pretextos que los judíos deben cumplir, los 613 mandamientos de Tora. Ya que la granada era y es un fruto muy abundante de Israel, y de todas aquellas tierras, y era y es un fruto fruto muy simbólico para ellos.


Con todo lo expuesto y mucho más estudiado empezamos a sacar conclusiones.

Una de las cosas que más se expresan es que la granada actúa como puente y nexo de unión en entre muchos dualismos y que era símbolo de indisolubilidad de la pareja divina.


Todo ello me llevo a la reflexión de que según la mitología griega esa pareja divina solo podía ser entre el cielo y la tierra, ya que simbolizaba el único matrimonio y unión puro, según Hera.

Entonces pensé en un paralelismo en el cual, si la granada es el nexo de unión, en el mundo actual que vivimos cual sería el nexo natural de unión entre el cielo y la tierra. Y lo primero que me vino a la mente fue el pato, un animal que es capaz de convivir en cielo, tierra y agua. Por ello en sí, el pato de una forma metafórica podría representar la unión entre esos dualismos. Pero pesamos en intentar buscar un dualismo en el plato mucho más potente y representativo, ¿y cuál sería el dualismo más potente y representativo de la granada? El de la vida y la muerte.


¿Por qué?

En todo su simbolismo la granada representa para el ser humano la vida, el sol, la fertilidad, la sangre, ese simbolismo representa una lucha constante del ser humano contra la muerte en su búsqueda infinita por la inmortalidad. Y algo de razón tenían, ya que la granada posee un poder antioxidante extraordinario. Por ello reflexionamos sobre la vida y la muerte de un pato, y me pareció fascinante el hecho de cómo llega a la vida, con el huevo. Ya que en ese periodo de gestación nos encontramos en esa lucha de vida y muerte, y estamos en un estado de transición entre la vida y la muerte.

Por ello investigué cosas sobre el huevo de pato, y encontré algo fascinante, el huevo centenario, un huevo que se entierra en cal viva, cenizas, arcilla y va fermentando durante varias semanas o meses. Y me pareció asombroso como mediante ese proceso algo que tiene tan pocos días de caducidad para ser consumido pase a ser prácticamente eterno.

Por ello el huevo centenario refleja el paralelismo y la simbología perfecta de lo que representa una granada. Y por ello decidí hacer un trampantojo del huevo centenario.

Así es el huevo centenario

Y pensé como podía realizar el trampantojo para que quedará con una textura y un aspecto similar, siendo la granada el principal ingrediente, y utilizando las todas las partes posibles que hay en una granada (grano, corteza, semilla, arilo)

Pienso en hacer una gelatina con una esferificación dentro con el jugo de la granada, y para que contraste la yema, que es más oscura, concentro ese jugo, para que tenga mayor potencia de sabor en el interior. Con ello conseguimos que el sabor de la granada sea el principal protagonista del plato. Para hacer la cascara pensé en hacer un molde de silicona para hacer la forma del huevo con manitol, colorante blanco y para que tuviera un toque aún más a granada el plato un poco de aroma natural de granada.


Solo me faltaba integrar todas estas cortezas, semillas y hierbas en las que va el huevo. Y pensé en utilizar las semillas de los granos y la corteza de la granada para recrear un nido en el que colocar el huevo. Y mediante un proceso de varios blanqueos de la corteza y conservándola en un almíbar, la corteza de la granada pasará de un sabor súper astringente y amargo a un dulzor y una textura muy agradables en boca.

El resultado final fue fascinante.